La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reafirmó su compromiso con la elección popular de jueces, prevista para el 1 de junio de 2025, a pesar de las críticas de la oposición. Calificó de “antidemocráticas” las objeciones de quienes defienden el sistema judicial heredado, acusando a estos sectores de buscar regresar a un régimen de privilegios, pues destacó que el proceso busca erradicar prácticas como el nepotismo y la corrupción.
De igual forma, subrayó que la reforma es una respuesta a un sistema judicial el cual “ha favorecido a una élite en detrimento de la justicia para la ciudadanía”. Por ello aplaudió el actual proceso de selección por voto popular, pues, desde su punto de vista, permitirá una mayor legitimidad y transparencia en la elección de jueces y ministros, contrastando con reformas anteriores las cuales, no resolvieron los problemas estructurales del Poder Judicial.

Por último cuestionó las críticas que califican la reforma como autoritaria y argumentó que abrir el proceso de selección a la ciudadanía fortalece la democracia. Motivo por el cual, reiteró la continuidad del proceso electoral, señalando que el pueblo de México ha expresado su voluntad de transformar el sistema judicial para garantizar una justicia más equitativa y libre de influencias políticas.

