
Con las obras de mejoramiento, el vaso regulador El Salado permitirá disminuir el riesgo de inundaciones durante la temporada de lluvias en la zona oriente de la capital, donde se ubica Iztapalapa, señaló la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada. Foto Luis Castillo
Con un costo de casi 97 millones de pesos, el Gobierno de la Ciudad de México entregó la rehabilitación integral del vaso regulador El Salado, infraestructura considerada estratégica para disminuir el riesgo de inundaciones en Iztapalapa y zonas aledañas, donde año con año son afectadas miles de familias.
En ese acto, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, destacó que la intervención permitió duplicar la capacidad de almacenamiento del vaso regulador, al pasar de 200 a 400 millones de litros de agua, lo que equivale a 40 mil pipas o 160 albercas olímpicas llenas.
La mandataria destacó que la de El Salado es parte de una serie de obras hidráulicas que se realizan en el oriente de la Ciudad de México, con una inversión de 427 millones de pesos, que se irán concluyendo entre julio a septiembre de este año.
Como parte de este plan se modernizan las plantas de bombeo El Salado y La Colmena, cuya capacidad será duplicada para agilizar el desalojo de agua hacia el sistema de drenaje profundo. Además, se construye un nuevo colector en República Federal y ocho tanques tormenta sobre la calzada Ignacio Zaragoza, obras que buscan evitar anegaciones en colonias como Santa Martha Norte, Santa Martha Sur y la unidad habitacional La Colmena.
La rehabilitación de El Salado incluyó el retiro de 80 mil metros cúbicos de azolve y la elevación de los bordos perimetrales en 1.5 metros, acciones que permitieron incrementar significativamente la capacidad de regulación del agua pluvial. En una segunda etapa, a la circunferencia del vaso regulador se le adaptará una trotapista y en su parte más ancha habrá un espacio para diferentes actividades deportivas.
Brugada señaló que el oriente de la ciudad enfrenta una combinación de factores que agravan la vulnerabilidad ante las lluvias, entre ellos los hundimientos diferenciales del suelo, la presencia de grietas, los escurrimientos provenientes de la sierra de Santa Catarina y los efectos cada vez más visibles del cambio climático.
Informó que, además de estas acciones, en toda la ciudad se desarrolla un programa de infraestructura hidráulica que incluye 643 obras de agua potable y drenaje este año, con una inversión superior a 7 mil millones de pesos.
El secretario de Gestión Integral del Agua, Mario Esparza, afirmó que la temporada de lluvias comenzó de manera anticipada y ha superado los promedios históricos desde abril, con precipitaciones equivalentes al triple del promedio para ese mes, por lo que las obras se ejecutan de manera prioritaria y con jornadas de trabajo las 24 horas.

