El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, manifestó su disposición para trabajar de manera coordinada con el Ayuntamiento de Puebla, encabezado por José Chedraui, en un proyecto de rescate y mejoramiento de los barrios originarios de la capital. El planteamiento surge ante la inversión anunciada por Grupo Carso para la zona de El Alto y Paseo de San Francisco, un sector de relevancia histórica y cultural para la ciudad.
Durante rueda de prensa este 5 de octubre, Armenta destacó la necesidad de que los tres órdenes de gobierno participen en la conservación y recuperación de esta zona, particularmente ante el deterioro que presentan algunas calles y vialidades. El mandatario señaló que Puebla posee un importante patrimonio monumental que requiere protección y acciones que permitan preservar su identidad.
En este sentido, explicó que corresponderá al gobierno municipal presentar una propuesta específica para la recuperación de los barrios, mientras que la administración estatal permanecerá atenta para acompañar las acciones que se definan. Armenta expresó su confianza en que el alcalde José Chedraui planteará un proyecto que permita atender las necesidades de estos espacios y reiteró la disposición del Gobierno del Estado para colaborar en su ejecución.
Respecto al proyecto inmobiliario presentado por Grupo Carso el pasado 1 de octubre, que contempla una inversión de 4 mil millones de pesos en Paseo de San Francisco, el gobernador mantuvo una postura de respeto hacia las instituciones responsables de la protección del patrimonio histórico. Indicó que esperará las valoraciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y de la UNESCO antes de emitir una opinión sobre las posibles implicaciones de la intervención.
La propuesta privada considera intervenir alrededor de 45 mil metros cuadrados y desarrollar aproximadamente 175 mil metros cuadrados de construcción, con cerca de 700 departamentos, espacios comerciales, oficinas, áreas de entretenimiento, estacionamientos y zonas de convivencia. Ante la dimensión del proyecto, Armenta subrayó la importancia de contar con las evaluaciones correspondientes para garantizar que cualquier transformación de la zona considere la protección de su valor histórico.
La coordinación planteada entre el Gobierno del Estado y el Ayuntamiento abre la posibilidad de impulsar una intervención integral en los barrios originarios, conciliando la llegada de nuevas inversiones con la conservación del patrimonio y el mejoramiento del entorno urbano. Con ello, se busca que el desarrollo de la capital poblana también contribuya a recuperar espacios históricos, fortalecer la identidad de sus comunidades y mejorar las condiciones de quienes habitan y transitan por esta zona.

